miércoles, 4 de mayo de 2011

Estrellas caídas


Tras preparar su plato de spaghettis precocinados, se sentó en el sillón a cenar mientras veía su programa favorito en la televisión. Ya no se molestaba en pensar en todo lo que había ocurrido en su vida, no valía la pena, nada volvería a ser como antes. Resultaba increíble imaginar lo que había sido, lo que era. Después de una vida de éxitos, dinero y malas decisiones, en eso había quedado su vida, en una cena precocinada y solitaria, un sábado por la noche. Abandonó a su familia, su mujer y su hijo, y a sus amigos, los únicos que ahora podrían ayudarle. Él estuvo en la cumbre, con discos de platino, estando en las listas de los mejores cantantes del mundo, ahora sólo le quedaban discos piratas y una voz ronca y desgastada, a causa del Jack Daniel’s y el tabaco que le acompañaba cada día. Jamás pudo imaginar que su fama se acabaría, que caería en picado dejándole tirado, que sus fans ya no le vitorearían cuando le viesen por la calle, que llegaría a ser un vago recuerdo de alguien que un día fue famoso. Pero ese día llegó, pasó de moda, ya nadie quería vestir como él, ser como él.

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